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ToggleQué es un escandallo
Un escandallo es el cálculo del coste real de un plato, desglosado ingrediente a ingrediente, teniendo en cuenta las cantidades exactas utilizadas, los precios reales de compra y las mermas inevitables del proceso. En la práctica diaria de muchos restaurantes, es la única forma fiable de saber cuánto cuesta realmente producir una ración, más allá de estimaciones o intuiciones.
Su función no es académica ni decorativa. El escandallo sirve para entender el impacto real de cada plato en la rentabilidad del negocio y tomar decisiones coherentes sobre precios, márgenes y estructura de carta. No es una receta, ni una hoja que se hace una vez y se guarda, ni un cálculo “más o menos correcto”. Es una herramienta de gestión que conecta cocina y negocio.
Cuando está bien hecho y actualizado, permite detectar con claridad qué platos aportan margen, cuáles lo consumen y dónde se están produciendo pérdidas que normalmente pasan desapercibidas en el día a día. Cuando está mal hecho —o no se revisa— genera una falsa sensación de control y suele derivar en errores de pricing, especialmente en contextos de subida de costes o cambios de proveedor.
En resumen, el escandallo no sirve para cumplir una norma ni para aplicar fórmulas automáticas. Sirve para dejar de gestionar a ciegas y empezar a tomar decisiones basadas en datos reales del propio restaurante.
Cómo hacer un escandallo
El escandallo sirve para calcular el coste de la materia prima de un plato, no para fijar directamente el precio de venta. En ese precio influyen otros factores como los costes de personal, los gastos generales o el posicionamiento del restaurante, que no forman parte del escandallo, pero sí condicionan las decisiones posteriores.
En la operativa real, lo más práctico es trabajar el escandallo en formato tabla, ya que facilita el control, la revisión y la actualización cuando cambian precios o raciones. Un escandallo básico debe incluir, como mínimo, las siguientes columnas:
- Ingrediente
- Peso bruto
- Merma
- Peso neto
- Precio unitario
- Coste total
El peso bruto corresponde al peso del ingrediente tal y como se compra. Durante su preparación se eliminan partes no aprovechables, lo que genera una merma. Esta merma puede expresarse en gramos o en porcentaje y representa la parte del producto que no entra directamente en el plato.
El peso neto es la cantidad real de producto útil tras descontar la merma y es la que se utiliza en la elaboración. El precio unitario es el precio real de compra del ingrediente, normalmente expresado en euros por kilo, litro o unidad. El coste total se calcula sobre el peso bruto, ya que es el importe que realmente se ha pagado al proveedor.
Aplicando este cálculo a todos los ingredientes, el escandallo permite conocer el coste total de la materia prima del plato y, cuando una elaboración produce varias raciones, el coste por ración, dividiendo el total entre el número de platos obtenidos.
Existen herramientas en el mercado, que una vez comienzas a tener conciencia de gestión del restaurante como una empresa y empiezas a controlar inventarios, como t-spoonlab.
Si quieres ver el proceso completo, con el detalle de cada cálculo y una estructura clara para aplicarlo en tu restaurante, puedes ampliar la información en este artículo sobre cómo hacer un escandallo correctamente:
https://purohospitality.com/como-hacer-un-escandallo
Ejemplo práctico de un escandallo
Para entenderlo de forma sencilla, veamos un ejemplo habitual en cualquier restaurante. Recomendamos trabajarlo siempre en una hoja de cálculo (como la de la imagen) para facilitar su control.
Imaginemos un plato de pechuga de pollo con guarnición. Para su elaboración se compra 1 kg de pechuga de pollo a un precio de 6 €. Durante la limpieza del producto se eliminan partes no aprovechables, lo que genera una merma de 200 g, dejando un peso neto útil de 800 g.
Aunque en la receta solo se utilicen 800 g, el coste total del pollo sigue siendo de 6 €, ya que es el importe real pagado al proveedor. A partir de ahí se calcula el coste del ingrediente dentro del plato.
Para la guarnición se emplean 500 g de patatas, con un precio de 1 €/kg, lo que supone un coste de 0,50 €. A esto se suman otros ingredientes como aceite, sal o especias, a los que se asigna un coste proporcional, aunque su impacto individual sea pequeño.
Una vez calculado el coste de cada ingrediente, se suman todos los importes para obtener el coste total de la materia prima, que en este ejemplo asciende a 8 €.
Si de esta elaboración se obtienen 4 raciones, el cálculo final es:
Coste por ración = coste total ÷ número de raciones
8 € ÷ 4 = 2 € por plato
Este es el dato clave que aporta el escandallo: saber cuánto cuesta realmente producir una ración para poder analizar después precios, márgenes y rentabilidad con datos reales.
Para qué sirve realmente un escandallo
Un escandallo bien trabajado permite:
- Saber cuánto cuesta cada plato
- Controlar el gasto en materia prima
- Detectar pérdidas invisibles
- Poner precios con criterio
- Mejorar la rentabilidad global de la carta
No es una herramienta académica. Es una herramienta de gestión diaria.
Para qué no sirve un escandallo.
- No fija automáticamente el precio de venta
- No incluye costes de personal ni gastos generales
- No garantiza rentabilidad por sí solo
El escandallo informa. Las decisiones se toman después, con visión global.
El escandallo no es solo un Excel bonito ni un ejercicio teórico. Es una herramienta de decisión.
En restauración, el margen no se repite. Se construye plato a plato.
Y que haces si no tienes tiempo
Si al leer esto te has dado cuenta de que no tienes escandallos, los tienes desactualizados o no los estás utilizando para tomar decisiones reales de precio y rentabilidad, pero no por falta de ganas sino por falta de tiempo,que sepas que no es un problema aislado: es una situación habitual en muchos restaurantes.
En purohospitality.com ayudamos a restaurantes a ordenar sus números, entender qué platos funcionan de verdad y construir una carta rentable sin improvisar precios ni depender de reglas genéricas.
Si quieres revisar tu caso concreto y ver dónde se está yendo el margen, puedes empezar por ahí.
Porque el escandallo no va de calcular mejor.
Va de gestionar mejor.
Preguntas Frecuentes
¿Es obligatorio hacer escandallos en un restaurante?
No es obligatorio por ley, pero sí es imprescindible para la rentabilidad. Sin escandallos no sabes cuánto te cuesta cada plato y tomas decisiones a ciegas, especialmente cuando suben los precios de los proveedores.
¿Cada cuánto tiempo hay que actualizar un escandallo?
Siempre que cambie algo relevante:
precio de compra, proveedor, ración, receta o carta. En la práctica, revisarlos cada pocos meses es lo mínimo para que sigan siendo fiables.
¿El escandallo incluye el coste de personal?
No. El escandallo calcula solo el coste de la materia prima. Los costes de personal y gastos generales se tienen en cuenta después, dentro de la estrategia de pricing y rentabilidad global.
¿Un escandallo sirve para saber qué platos quitar de la carta?
Sí, pero no por sí solo. El escandallo te dice qué platos consumen margen. La decisión de eliminarlos debe cruzarse con ventas, rotación y estrategia de carta.
¿El escandallo garantiza que un plato sea rentable?
No. El escandallo te dice cuánto cuesta el plato. La rentabilidad depende de cómo se integre en la carta, del precio final, del volumen de ventas y de la estructura global del negocio.

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Rafael Benítez de Córdoba
Rafa Benítez de Cordoba, consultor gastronómico con más de 20 años de experiencia en restaurantes, hoteles y desarrollo de ciudades. Especialista en data analytics, gestión financiera y revenue management, ayuda a negocios de hostelería a aumentar su rentabilidad y profesionalizar su operación.